06
Feb

No Country For Old Men

O “No es país para viejos“… Es sin lugar a dudas, y en mi opinión, una OBRA MAESTRA!

La película tiene una dosis de violencia, con toques de maldad, salpicada de sadismo. Todo ello unido por una historia, que aunque no muy rebuscada, está contado de una forma magistral y que hace que en las dos horas que dura, no puedas despegar la vista, llegando en algunos momentos a estar al borde de la taquicardia.

En la película podemos presenciar a un maravilloso actor como es Javier Bardem, que con su interpretación se sitúa entre los grandes de este noble arte. Sin desmerecer a otra bestia de la interpretación como es Tommy Lee Jones, que literalmente se sale. Nada raro, por cierto.

Viendo como Bardem da vida a este psicópata caza recompensas, nos viene a la memoria Jack Nicholson en El Resplandor. Esa mirada ida, esa cara de loco… Es algo que será difícil de olvidar.

Pero si hay algo en lo que destaca esta película, es en los diálogos que se establecen entre los diferentes protagonistas. Prueba de ello es esta “distendida charla”, en el sentido mas irónico posible, que tiene Anton Chigurh (interpretado por Javier Bardem), con un dependiente de una gasolinera de esas típicas de cualquier pueblo desértico de la América profunda de los años 80;

¿Necesita algo más?

- No lo sé, ¿hay algo más?

¿Le ocurre algo?

- Con qué.

-Con lo que sea.

¿Eso es lo que me pregunta?

¿Si hay algo malo con algo?

- ¿Necesitará algo más?

- Ya me preguntó eso.

Bueno, voy a ir cerrando ya.

- ¿Va a cerrar?

- Sí, señor.

- ¿A qué hora cierra?

- Ahora. Cerramos ahora.

Eso no es ninguna hora,

¿a qué hora cierra?

Normalmente cuando oscurece.

Al anochecer.

No sabe de lo que está

hablando, ¿verdad?

¿Señor?

Dije… que no sabe

de lo que está hablando.

- ¿A qué hora se acuesta?

- ¿Señor?

Es un poco sordo, ¿no?

Dije a qué hora se va a la cama.

Diría que a las 9:30…

Más o menos.

- Yo podría regresar a esa hora.

- ¿Para qué? Estaremos cerrados.

Sí, ya lo dijo.

- Bueno tengo que cerrar.

- ¿Su casa es la de atrás?

Sí, vivo ahí.

¿Vivió aquí toda su vida?

Esto era de mi suegro, señor.

Originalmente.

¿Se casaron aquí?

Estuvimos viviendo en Temple Texas

por muchos años.

Criamos a nuestra familia ahí.

En Temple.

Vinimos aquí hace cuatro años.

Se casaron aquí.

Es una manera de verlo.

No es ninguna manera de verlo…

…fue así.

¿Qué es lo más importante que perdió

al apostar con una moneda?

- ¿Señor?

- Lo más importante que perdió…

…al apostar con una moneda.

No sé, no sabría decírselo.

Adivine.

- ¿Que adivine?

- Sí.

- ¿Para qué?

- Sólo adivine.

Bueno… tendría que saber

qué nos apostamos.

Usted tiene que adivinar.

No puedo hacerlo por usted…

- …no sería justo.

- Pero no aposté nada.

Sí lo hizo.

Lo ha hecho durante toda su vida.

Sólo que sin saberlo.

¿Sabe de qué fecha es la moneda?

- No.

- 1958.

Ha estado viajando 22 años

hasta llegar aquí.

Y ahora está aquí…

y tiene una cara y una cruz.

Y usted tiene que decidir. Adivine.

- Necesito saber qué voy a ganar.

- Todo.

- ¿Cómo es eso?

- Está para ganarlo todo. Adivine.

Está bien.

Cara, entonces.

Bien hecho.

No la guarde en el bolsillo, señor.

No se la guarde en el bolsillo:

es su moneda de la suerte.

- ¿Donde quiere que la ponga?

- Donde sea excepto su bolsillo.

O se mezclará con todas las demás

y se convertirá en una moneda común.

Lo dicho… UNA OBRA MAESTRA, de las que ya no suelen ocupar las carteleras de los cines y que se echan en falta por los que nos consideramos apasionados del cine.

100% RECOMENDABLE

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