05
Jun

A pescar!

Que yo sepa no tengo ninguna adicción de esas mal sanas, que hacen que toda tu vida gire entorno a ella y te condicione cada cosa que hagas. Por suerte no tengo ese problema, y espero no tenerlo nunca.

Pero cuando voy tranquilamente paseando por un centro comercial o algún centro de ocio y veo la típica maquinita en forma de pecera llena de muñecos los cuales tienes que intentar pescar con una pinza, no puedo evitar irme hacia ella y echar un ojo.

Primero miro si los muñecos que hay me gustan, si no me gustan ya hemos acabado. Pero si molan, el siguiente paso es mirar si son redonditos y del tamaño oportuno para poder pescarlos, o si por el contrario son muy delgados, lo que hará que no se puedan coger ni de coña. Si el muñeco me gusta, y tiene un tamaño apropiado, el ultimo paso que me queda para decidir si pruebo suerte echando una moneda de un euro, es que este en una posición accesible. Ya que si por ejemplo está plano y boca arriba, como lo dejan los empleados del local, difícilmente te harás con uno.

Si se cumplen todos estos requisitos, no puedo evitar echar una moneda y probar suerte, eso si, solo una. Si lo consigo, un muñequito mas para casa, que ya tengo unos cuantos conseguidos por el mismo sistema. Que no lo consigo! Pues a otra cosa mariposa. Paso de dejarme una pasta intentándolo y al final o no conseguirlo y marcharte con cara de gilipollas, o conseguirlo a un precio mas caro que si lo compro en una tienda.

6 Comentarios

DEJA UN COMENTARIO

Feed RSS de Comentarios   TrackBack URL