Berlín - Vol 1
Como ya todos pudisteis adivinar, la semana pasada tuve la suerte de hacer una escapada a la capital de Alemania, Berlín.
Para llegar a Berlín hay la posibilidad de elegir entre sus tres aeropuertos; Tegel, Schönefeld y Tempelhof, aunque este ultimo cerrará sus puertas a los pasajeros el próximo 31 de Octubre de 2008.
Nosotros por temas de precio de los vuelos horarios y demás optamos por aterrizar en Schönefeld, que es el único de los tres aeropuertos que está fuera de la ciudad de Berlín.

Aunque está a las afueras, no hay que preocuparse porque a pocos metros está la estación de tren (S-Bahn), el cual por algo mas de dos euros por persona, en unos veinte minutos nos lleva al centro de Berlín, cómodamente y pudiendo disfrutar de los paisajes verdes que vamos dejando a nuestro paso.
Por suerte, no pasa como en otros países donde el sacar un billete de tren es una odisea. En Berlín las maquinas expendedoras de billetes son muy faciles de usar y tienen la opción de elegir el idiomaque mejor entendamos, entre ellos el español.
Una vez en el centro de Berlín, para movernos podemos optar por todo tipo de transportes. Hay autobuses, taxis, metro, tranvía y trenes, coches de caballos, bici taxis, etc. Por lo que no tendremos problemas en ir de un lugar a otro.
También puedes hacer una ruta turistica subido al mitico trabant.
El Trabant es automóvil de bajo costo producido por el fabricante VEB Sachsenring Automobilwerke Zwickau, Sajonia. Fue en su tiempo el vehículo más común en la República Democrática Alemana, siendo también exportado a otros países inclusive fuera del bloque comunista.
De los pocos modelos de automóviles a los que los alemanes del este tenían acceso, el Trabant era el más barato (unos 10.000 marcos orientales). Para adquirir un Trabant había que apuntarse en una lista y esperar hasta 10 años… o acudir al mercado negro.
El nombre Trabant significa en alemán “compañero viajero”; popularmente se le llamaba Trabi.
Se dejó de fabricar en 1991, luego de que su producción se volviera insostenible y dependiera de subsidios del gobierno Alemán.
Berlín es una ciudad enorme, por lo que hay muchas cosas que ver y para ello hay que armarse de fuerzas y estar dispuesto a andar, que es como mejor se ven las cosas. Aunque si eres un poco perro, siempre puedes optar por usar el trasporte publico, como ya hemos hablado.
Seguramente el tren nos deje en la Alexanderplatz. En donde está situado el Viejo ayuntamiento de Berlín (Rathaus)
En cuya entrada luce orgulloso la bandera Gay. En el que su alcalde Klaus Wowereit, no ha dudado en proclamar su homosexualidad e incluso ha presentado en sociedad a su pareja. Suya es la ya mitica frase; “Ich bin schwul, und das ist auch gut so!”… Algo así como: Si, soy gay, y no pasa nada!
En Alexanderplatz también se encuentra la Torre de televisión. Emblema de la ciudad y la que se puede ver asomar desde casi cada rincon de Berlín.
Construida en 1969 y desde la cual se tiene una inmejorable vista de todo el centro de. Actualmente es el segundo edificio más alto de Europa con 368 metros, sólo superado por la Torre Ostankino de Moscú, y la decimoséptima torre más alta del mundo.En lo alto de la torre hay un mirador y un restaurante, a los cuales subimos en un ascensor que tarda unos cuarenta segundos en subir. El restaurante da una vuelta completa cada media hora, por lo que podemos estar degustando lo que nos apetezca mientras disfrutamos de unas vistas impresionantes.
La ciudad está repleta de trozos del Muro de Berlín, que se conservan para que no olvidemos lo que no hace demasiados años era la cruda realidad para sus habitantes.
Aunque para quitarle dramatismo podemos observar como a las frias paredes de cemento del muro se las ha ido dotando de colorido.
Bueno, creo que lo vamos a dejar por ahora en este punto porque está quedando la cosa muy larga… Próximamente mas entregas.





















July 2nd, 2008 at 12:47 pm
Deduzco que recomiendas la visita ¿No?.
Yo la tengo en mi agenda, es una de las capitales Europeas que me faltan…
July 2nd, 2008 at 12:54 pm
Ponzonha evidentemente que recomiendo la visita. Escaparse tres o cuatro días y visitar Berlín es una buena ocasión de descubrir un poco mas de su história viviendola insitu. Cosa totalmente distinta a ver las cosas por la televisión.
A parte de eso es una ciudad moderna y con un montón de posibilidades, habitada por muchos jovenes de todas partes del mundo.
July 2nd, 2008 at 12:59 pm
Gran guía y geniales fotos. ¡Gracias!
July 2nd, 2008 at 6:22 pm
Gracias Alex, se hace lo que se puede aunque son muchas fotos y mucha información
July 2nd, 2008 at 7:50 pm
Y lo que le queda al melón por poner aún! no os habeis salvado aún, jejeje
Ha sido un gran viaje lleno de historia e historias, jejeje.
Espero las siguientes entregas para recordar un bonito viaje, compañero de viaje
July 2nd, 2008 at 8:39 pm
Melona tu si que sabes
July 30th, 2008 at 9:45 pm
[...] hice unas cuantas entradas sobre mi reciente viaje a Berl